El habitante mediocre no creía en las consecuencias.

"Obviaba con un leve desdén cada advertencia. Así fue creciendo llamado a ser un lider mundial. El emperador de los mediocres en el reino de la normalidad incoherente." (Exodo 3, 10)


Con mi vela amarilla y mi proba emparchada


Hoy no quiero estar lejos de la casa y el árbol, me canta al oido, y yo le creo, por que no habría de confiar en el que me hace reir...y lo sencillo se vuelve hacia la ventana, mira que hoy ha salido el sol, y amenaza con quedarse ahi arriba todo el día, más allá del atardecer, más allá de la condena que le sumerge al otro lado del mundo... pero ahora que caigo aquí sentada, soy yo la que me muevo de hemisferio, me traslado a mi antojo, sin miedo a caer, me coloco boca abajo, y la sangre se me viene a la cabeza.

Y entonces los pensamientos que me atormentaban se ahogan, agónicos me imploran, pero no hay manera de volver a voltearme, en mi nueva posición, mundo del revés, me siento firme.

Lo curioso es que aquí todo parece estar en posición no invertida, en el lugar original... mis ojos bien abiertos, en alerta, en algun momento veré algo, sentiré algo, que me dará la pista para seguir ese hilo, laberinto de minotauro, pero tras la pista voy... Y canto arena... o mas bien la escupo.

No debería escribir tan amenudo.


Cada rizo del suelo es un
sueño contado
Algo como un recuerdo, una
imagen, un beso
Y en la espalda del día se
queda ese algo

(Hoy no quiero estar lejos de la casa y el árbol)

Un mundo de sol cercano y sombras alargadas




Veo las azoteas de otros edificios, miro los tejados, que cubren esas vidas, que plenas se me antojan. Y miro mas allá de las antenas, donde esta el cielo naranja. hoy la tarde se ha cubierto de un color espeso, que me embarga. Como ineludible mi pensamiento se suicida, turbio de nuevo te busca, pero ya no hay imagen a la que asirse, tanto tiempo, ha carcomido el recuerdo, aquel que con sumo cuidado guarde, envolví, mantuve. Hoy ya no habita, no resurge, es ceniza que no se mueve bajo ningún ritmo, no sedimenta.

Aturdida por la potencia de la belleza inaguantable, de lo que no quiero entender, me vendo, voy sumergiendome en el estado sencillo, en el animo natural.

Egoísta conmigo, me obligo, ya no seré feliz nunca más, convencida de la necedad de mis imposiciones. Relajo mis párpados y el llanto, ridículo, absurdo, surge de unos ojos preparados para reír.

Me es imposible cuestionarme o liberarme de tal premisa, de mi movimiento circular, que si sonrió se que no acudís a mi, nos venís traicioneras palabras. Algún día agruparé todas mis piezas valientes y en rebeldía me levantaré contra vosotras, no os necesitaré más.

He vuelto a la cocina, estaba triturando el gazpacho, no estaba prestando atención y se ha desbordado del bol, gotea del borde de la encimera, sobre mi pie.

Huele a tomate.

No te culpo




Salió por la puerta, y no miró ni siquiera un segundo hacia atrás, no hubo duda, y eso me mortificará, será mi nueva mascota, cosida a mi pie la arrastraré por las veredas, como no se me ocurrió ninguna palabra, se borraron todas de su lugar, desaparecieron del espacio que conformaban, sentido, concepto, y ahora en vez de pensar en ideas, pensare en frases hechas, que no dirán lo que mi boca. Dirán lo que mis miedos.

En estos dias


He viajado solo para encontrarte, y he llegado hasta el otro lado, mi mente en blanco, por fin cabeza vacía. He esperado y no has llegado, no te he visto doblar la esquina, no me has permitido sonreirte nerviosa. Es entonces, es ahora, cuando ridícula me escondo.

Miles de preguntas, de ruegos, como podre detenerlos, están llenando de nuevo la cabeza, que ya no quiere pensar, y la razón no se olvida, encallada en el nudo que yo misma até, con fuerza, nudo marinero perfecto.

Desde la otra orilla oteo, por que os extraño, busco en el horizonte, por que os extraño.

Me vuelvo y veo el camino, por que ahora soy libre de dar pasos sin destino, no se me exige, no se me pide, reinventada confluyo en mis miles seres, y reluzco como zapatos nuevos y brillantes. Y la cabeza se atiborra de porvenires, con nudos que resaltan, pero ya no detienen.

Debería levantar la mano y saludar, por que el adiós se me escapa de la boca, se enmudece en lo ancho de este mar. y no alcanza el lugar que le pertenecía, ya desde hacia tiempo, debería haber residido en la cuenca de tu mutismo.

Aprendiendo a separarme, dejando ir, descargo equipaje envejecido por el polvo, del arrastre, de la fuerza malgastada. Y en la resignación, por fin, en vez de encontrar rencores, se presentan las nuevas marchas, los nuevos ritmos.


"Tomando señas, descifrando encrucijadas
mi cuerpo sigue practicando su cuestión
cruje mi hueso y se hace la palabra.
Hoy continué domesticando la razón
llena de asombro ante el día sucedido
proyecto un rápido boceto de la acción
trazo versiones que capturo del olvido"
(Canto Arena)

Vértigo


Sentada en una silla negra junto a un desconocido, esperó, cuanto espero ultimamente, se pregunta mirando al frente, y quizás lo importante no es cuanto, si no porqué. No sabe si existe razón alguna para esa letanía, para ese eje marcado que no puede disipar, por mucho que se sacude la pobre niña, no puede alejar de si.

El desconocido no se percata, no la presta atención. Ella hambrienta saca de una bolsa de papel un croissant, se lo compró por gula, para detener el nudo, le gusta comerse los croissants partiéndoles las patas, como si fuera un cangrejo, y para el final el centro, tierno, pegajoso.

Se le queda pegado en los dedos.

Sentada en una silla negra junto a un desconocido, piensa en lo bien que saben algunas cosas, en lo sencillo que es encontrar algo bueno. Y lo difícil que es encontrar algo sencillo. Mira al extraño que lee un periódico en chino, pero el no es chino. Mira las páginas con atención, pero ella se percata de pronto que es siempre la misma página, no las pasa.

El hombre no se molesta por que ella esté cerca, no se molesta por que ella lea la misma página, no siente nada, pero ella sabe leer chino y quiere que el hombre pase la página. La noticia no acaba, hay más en la siguiente página.

Unos niños estaban jugando a ser mayores, a ser importantes, se dedicaban a tomar decisiones que cambiarían el mundo. Un día tomaron una decisión muy importante, incumbía a todo su pueblo, a toda su gente. Los niños divertidos se reunieron en cumbre, y votaron, y votaron si, y aprobaron la nueva norma, la ley. Contentos lo celebraron, estaban todos de acuerdo, aquello merecía una fiesta, el consenso. así que organizaron la fiesta y decidieron ir a nadar al río. Quedaba lejos de su pueblo. Pasaron muchas horas allí. Cuando volvieron ya no había pueblo...

No podía contener las ansias de saber que había pasado, pero el hombre no iba a cambiar de pagina jamas. No podía hacer nada mas que resignarse, y recordar el sabor del Croissant. Que bien saben las cosas sencillas.

Estructura calcarea que se asemejaba a una estrella de mar



La historia de una piedra.

Piedra dura, partes de un todo y te conviertes en unidad, sedimento despegado vuelto a compactar. Formada de partes, partículas, reunes en tu forma, adquirida a base de golpes, la memoria prehistórica, los recuerdos del mundo, de los tiempos.

Muerta esperas, en cualquier lugar, en todas partes. Afligida por la lentitud, larga condena presa de lo inútil, del servicio ya concluso. La suerte de la mano seleccionadora, carga por sorpresa toda tu materia de una emoción. De un sentido, que no alcanzas a comprender, con paciencia vas adquiriendo esa historia, te descubres parte de una intención.

Llevas dentro de ti, sosegada emoción a miles de kilómetros de distancia, lejanía insalvable, piedra inerte, has encontrado el medio para llegar a otro destino. Y nos sobrevivirás, y llegaras más allá que todos nosotros.

Pero ya no será cerca de esa ilusión que sentiste al roce con aquella mano, ya no será cerca de esa meta que se marcó, se dibujó, y calmada formó residuo junto a otros tantos que ya se antojaban antiquísimos, como el vaivén del agua, o el rodar cual guijarro. En otro estante, junto a otra cama, adivinarás las respiraciones nuevas, los impulsos que quizá se descubren como más certeros, más puros o verdaderos.

Mientras en la espera lejanía, seguirá la mano tendida, gesto de recuerdo, de quizá lo importante fue agacharse a por ese trozo de polvo deshechado, de nada tangible, de ensoñación perdurable, e imaginería turbia en la memoria traidora. Corrupta la intención, jamás tu, piedra, siempre pura, aunque en lugar equivocado, variado el sedimento, variado el sentimiento.

No hallaras tu condición de transportadora de vibraciones, sentida realidad a asumir, por delante el tiempo de la languidez y quizás el olvido.

Fotografía Laura Lambarri

Nota a pie de página: Cortazar:

"Guijarro y estrella: imágenes absurdas. Pero el comercio íntimo con los cantos rodados acerca a veces a un pasaje; entre la mano y el guijarro vibra un acorde fuera del tiempo. Fulgurante... (palabra ilegible)... de que también eso es Beta del Centauro; los nombres y las magnitudes ceden, se disuelven, dejan de ser lo que la ciencia pretende que sean. Y así se está en algo que puramente es (¿qué?, ¿qué?): una mano que tiembla envolviendo una piedra transparente que también tiembla." (Más abajo, con tinta: "No se trata de panteísmo, ilusión deliciosa, caída hacia arriba en un cielo incendiado al borde del mar.")


Las mariposas replegadas de la ventana, translúcidas, dos, comparten el tedio de verse colgadas, expuestas, sin pausa, inertes. Filtran los rayos, dejen entrar la luz, inmóviles, no parpadean, no aletean.

No quiero que nadie espere nada de mi.

Rara, como encendida





Me quedo en silencio, se escuchan los perros, están encerrados en los huertos que hay junto a mi casa, se escuchan lo perros.... no hay más ruidos, oigo mi palpitar, sensación olvidada, pero todo es nuevamente común, la mano se dirige certera al lugar, las formas resultan reconocibles, los olores, no me detengo a observar, por que la imagen ya pertenece a mi memoria. Esta todo ahí, sigue todo ahí.

Me obligo a repasar, y en un momento tengo la certeza de conocer, de moverme por espacio removido. La ilusión del nuevo mundo, aflora en mi entraña como hace ya tiempo. Afligida descubro que soy el mismo individuo, tras un cristal esmerilado, y que si salgo de detrás, la niña se asusta y es cierto que tiene miedo, anhelante tiende la mano, pequeña, de uñas roídas. Mano tendida que no obtiene respuesta, como un globo lleno de helio sube, sube, sube.

Olor a humedad, en lo alto del cielo, olor a agua, condensada, se posa sobre el globo que me zarandea, me muevo hacia el oeste, me muevo a toda velocidad, llegare pronto al nuevo mundo, he de encontrar la manera de comenzar a bajar, perder altura. y respirar, que hace ya tiempo no exhalo con fuerza, pulmones atrofiados, pequeños se quejan, se hinchan. Sigo volando que ya veo al fin la tierra, arrastraré las suelas de mis zapatos, como en bicicleta enloquecida, y poco a poco me detendré, espero. Si no, el vuelo emergerá y me dominara, ya sin poder decidir, ya sin poder tomar parte.

En conflicto con los demonios, suelto lastre, suelto todo, permanece el sedimento, lo que ya es parte del cuerpo. Nauseas, el olvido, que duro, que indigno, que mediocre. Conformarse. Agotada tiendo ambas manos y expongo los retales de la batalla, ya no hay lanzas, ya no hay piedras. Oídos enmudecidos, bocas ensordecidas y mi ser, individuo alegre, conformado de resignaciones, se presenta ante el evento y de ojos cerrados espera, tranquilo, a sentir las manos despegarse, a perder todo el fango, que le volvía farragoso, que le obliga a tambalearse para poder contrarrestar el peso, el poso. liberado al fin, libre ya, abandonado siempre, resignado eternamente. Cobarde, indigno, conforme.

Me quedo en silencio, escucho los perros, están encerrados en los huertos que hay junto a mi casa.


Para Mery.

Y la gente



Y la gente camina por las calles y extrañamente parecen felices, ríen, ríen....caminan por las aceras, se cogen de las manos. De pronto el son cambia y el ritmo de la gente se hace frenético, me estáis absorbiendo, grita una mujer aterrorizada. Me estáis pisando, grita un niño furioso, me aplastareis, gruñe una anciana, presos del son, presos del carril bici de esa ciudad europea que no tiene nombre, y que por supuesto es muy, muy lejana.

Que curioso que ese dia caminamos por la misma calle, recorrimos la misma acera, miramos los mismos muros, pero en momentos diferentes de la noche, jamas juntos, jamas de la mano. Cada uno por su lado, cada uno. Que curioso.

Buenas tardes, por favor, ayudenme!



Me he sentado en un banco, me he detenido a sentarme por que he descubierto que no tenía prisa, caminaba rápido por inercia, la inercia de la cuesta, del descontrol. Una vez sentada he olido el tiempo, me ha sabido a olvido. Preocupada he mirado a cada uno de mis lados, primero a la derecha y finalmente a la izquierda, para cerciorarme de que era verdad, de que me encontraba sola, sola, sola, sentada en un banco.

Ha pasado a mi lado un perro, no aquel que perseguía estrellas, que quizás, solo quizás, podría haberme hecho un gesto con su hocico para seguirle, no, no era de esa clase de perros, era uno de esos que no te dice nada, que no te mira, no te olisquea, no te nota. Por que ya no nota, o por que ya no quiere notar. No le voy a obligar, lo dejé pasar de largo, lo ignoré, mirándolo de reojo, lo ignoré consciente de su presencia. No sirvió mas que para que se quedara grabado en mi, doblando la esquina del parque, por que en aquel parque había esquinas, y desde el banco donde estaba sentada yo veía una, de reojo lo vi marchar, con la cola baja, con la vida ida, con el hocico hundido.

Me he despedido de él y me he odiado por desear que me hubiera mirado, por querer que me hubiera ignorado conscientemente. Pero quien sabe como te ignora el que esta frente a ti, la cara de ignorar, la imagen de ignorar, el gesto, la pose, varía, no se asemeja la una a la otra, no hay dos iguales, así es como se esconde y no te otorga la satisfacción de sentirte admirada. En silencio, de reojo.

He caminado rumbo al infinito




No tengas fe en ellos, no esperes nada, son inservibles, inválidos, hazte responsable, y deja de esperar merecer. Espera solo lo posible, que cada uno administre sus demonios, no los lance al vació, por si alguien quiere atraparlos, que cada uno se haga cargo de que el pensamiento es individual y no es factible empeñarse en hacerlo público, no hay derecho, no hay manera, de obligar a los inocentes a cargar con las nubes de tu reflexión, cargar con la culpa de no poder ser, de no poder llegar o acceder a la llave que daría la satisfacción, la alegría al que esta a tu lado, parado, esperando. No esta en tu mano. Así te digo que he caminado hacia el infinito, llegue a verlo, pero luego me perdí, torcí hacia el lado equivocado y ahora camino en círculos, o en espiral, quizás algún día llegue al final.

GALLINA


El mundo es un inmenso campo de trabajo
El campo laboral está lleno de fábricas.
No tengo cara. Estoy caminando con mis zapatos rotos.
Crece... crece...
Nací de un huevo de una gallina.
Soy una estrella de rock. Mi espíritu sólo pertenece al arte.
Esta sucia sociedad no destruirá mi alma.
Soy una estrella de rock. Mi espíritu sólo pertenece al arte.
Esta sucia sociedad no destruirá mi alma.
Al hombre ingenuo lo lastimarán fácilmente.
El aire de la ciudad me deprime.
Dejo mi tierra y pierdo el coraje.
Para vivir... para vivir...
Soy una gallina pelada.
Soy una estrella de rock. Mi espíritu sólo pertenece al arte.
Esta sucia sociedad no destruirá mi alma.
El desesperado mundo no es nada.

(Xiaolin Xiaoli)

Con un minuto


Con sesenta segundos, unidos por lo inevitable. El paso del tiempo.

El perro. Fue con él con el que empezó todo. Si no hubiera visto al perro solitario quizá no habría ocurrido nada. Nada de lo que después se convirtió en algo tan importante que cambió todo. Nada de lo que primero fue emocionante y luego espantoso. Todo empezó con el perro. El perro solitario que había visto aquella noche del invierno pasado cuando se había despertado de repente, se había levantado de la cama y se había sentado en la especie de hornacina donde estaba la ventana. Por qué se había despertado en mitad de la noche era algo que no sabía. ¿Habría soñado tal vez?

(El perro que corria hacia una estrella) Henning Mankell

Inside a bOy



¿De que me compongo? ¿De que material estoy hecha? construida de piel, huesos, pelo, construida de aire y agua. ¿Que material me forma, me entrelaza, me une a lo palpable, a lo demostrable?

Me sustento sobre bambúes de tono rojo, rojizos se acumulan a mis pies, inquietos, me sujetan, me mueven, avanzo junto a ellos. Trozos de rojo que caen al suelo, destiñen y se convierten en charco, que piso con mis botas nuevas. Botas rojas que me protegen del agua, del frío del agua.

¿De que me compuse? ¿Por que avancé la primera vez que lo hice? deseo de parar y desaparecer, nada lo impide, nada te ata. Si no me miráis no existo, si no me habláis, olvido las palabras, pierdo la expresión, si no me tocáis pierdo el sentido, olvido la piel, si no me oleis, pierdo el aire que me compone, me desinflo, me apago, abandono el rincón que ocupo.

bambúes de tono rojizo desvencijados, nadie os cuida, nadie os repinta y os saca brillo, astillas y después desaparecer, en un millón de trozos minúsculos que se agitan en el hueco, que se zarandean en el silencio. cautivos ya por siempre de la indiferencia.

Háblame, solo una palabra, la letra bien escojida.

Youkali,
C'est la terre où l'on
Quitte tous les soucis,
C'est dans notre nuit,
Comme une éclaircie,
L'étoile qu'on suit,
C'est Youkali!

I´m the king of the world



Top, tap, top, tap, top, tap...caen y caen, no se detienen, intentas abstraerte, el sonido no esta, no titila en la memoria, top, tap, top, tap... te vas enfadando, poco, a poco, la ira, que pare !!! no se detienen, top, tap, top, tap...En la oscuridad buscas, es difícil encontrar sin ver, complicado ir palpando los volúmenes, las formas,top, tap, top, tap... no se detienen, encuentras la luz, ya ves la habitación, ya ves el hueco. Te levantas enfadado, quieres que pare, que lo haga ya!!!! te asomas a la ventana, top, tap, top, tap, pero no puedes para la lluvia, detenido, tu ahora, solo puedes disfrutar del intervalo entre top, tap, o ni siquiera, por que ese intervalo se llena de la ansiedad, de la espera, de la certeza de que vendrá, y de la duda a que ocurrirá si nunca llega.

No es un dolor como los otros, es un dolor de la mente.
Lo dice sin inmutarse, sin ser consciente de que nadie le acompañara toda su vida, que tendra que aprender a vivir con ello, Tarado.

Señora agonia



Los cadáveres de los triunfadores esparcidos por los suelos. Después de una entrega épica, fallecen entre combulsiones, dejados aparte, tumbados, acabando inmóviles, tras segundos de agonía.

Arboles de hojas verdes



Que mundo maravilloso, donde caen las circunstancias sobre las personas, ajenas a su destino deambulan por el circulo de la acera que rodea su casa, no mas allá, donde se encuentra lo desconocido, donde esta lo que nunca vieron, donde esta lo que nunca existirá, por que no lo miraron, no vieron al hombre pasar, no pueden decir que el hombre camine, jamas sabrán de él, y vivirán ignorantes, girando entorno a su hogar, una y otra vez, dentro del surco cada vez mas profundo. Vuelta dos mil millones, esta vez comiendo helado de chocolate. La acera sigue sin acercarse a tu casa....

Nada se olvida



Solo quedan los zapatos, pero...¿Donde están los pies? no consigo encontrarlos, no puedo verlos, ¿no puedo ver? ¿No están? mis pies desvanecidos, cansados de soportarme, desagradecidos, después de contenerlos durante años y años, deciden comenzar a caminar en contra de mi movimiento natural, y me encuentro perdida, sin pies que me muevan, solo están los zapatos. Tres numeros mas pequeños que mis pies!!

DARTE



Miro a los ojos que no me atrevía, a los que me decían no me mires, no seas capaz, que vas a avergonzarte, no mires, y los miro y me veo, darte tiempo, todo el tiempo, los segundos, fluyen, yo espero, fluyen, se van, pasando por la cuenca de mi ojo izquierdo, dejan huella, recuerdo retiniano, del revés, parece mas bello, que bello!!!! y busco una gota de agua que me alivie, me duelen los ojos, no es molesto pero a veces no puedo mirar, no puedo ver, y entonces olvido, y vuelvo a sonreír, ahí esta el espacio que necesitaba, por fin mio el hueco entre tu y el resto de las cosas que miro, no me concentro, de imagen distraida, languidez deseada, que se transforma en frío, y se va otra vez entre los huequillos de mis pestañas, sale el recuerdo y se pierde en lo inmenso. cierro los ojos pero no es suficiente, siguen su camino, los saludo, levanto mi mano. Ya están lejos. Ya no los distingo entre la multitud. me olvidaran, se desharán de mi, lastre...

Estoy esperando un tren.



Ritmo que me mueves, meneame hacia la altura que me separa de ser quien quiero ser, de pasar a la siguiente baldosa y ver que la próxima esta mas cerca, y que la siguiente aun no existe. Llevame arrastras que sabes que no voy a perder el paso, que esta marcado en mi carácter, que esta presente en mi forma, que no me abandona, que no me deja. Ritmo que dibujas, no pierdas la linea que es muy fina, y se borra, y se borra, ahí esta!! presente de nuevo y veo lo que quiero ver, oigo lo que quiero oír. Lo interpreto y lo moldeo, así imagino el lugar , en el que viví, en el que vivo, en el que viviré, con mi carácter le doy forma, con mi carácter lo deformo, pero sin el no existe, así que ritmo llevame a ese lugar que es donde quiero estar. es donde quiero acabar. sea cual sea su color, su olor o los sonidos que lo enredan, sea cual sea su imagen, llevame a ese punto de donde se que soy.

Que nadie se olvide



Que nadie se olvide de ellos, que están arrojados por los suelos, pegados al asfalto, que nadie les quite la vista de encima, que parecemos acostumbrados a que sean parte del panorama, que no se nos abre la boca, en gesto de sorpresa, cuando admiramos uno ante nuestras caras. Que nadie se atreva a decir una sola palabra, ni un solo segundo de optimismo, que nadie se atreva a olvidar, a creer en lo siguiente, a esperar que pasen los minutos y dejar de preguntarse, dejar de considerar. Que nadie ose permitirse el lujo de sopesar la posibilidad, de dar un paso adelante, de saltar sobre ellos... de dejarlos atrás.

Foto Mateo.

Abrí la ventana y entonces comencé a respirar...............me estas llevando a casa.

Forget all about



Creí caminar por encima de la gravilla que cubría el suelo, pensé que no me haría daño en los pies, así decidí andar descalza, sin zapatos, con zapatos de grava, dura, aspera. De color gris amargo, con regusto a cosas mal hechas, errores no corregidos, marcados con un palo sobre la arenilla que se desprende de la grava, gravilla que se clava y deja marcas rojas en mis manos. Uso mi otra mano para sacudir el polvillo y las dejo limpias de nuevo, y entonces mi piel se expande, vuelve a posición original, se deshace de gusto al poder abarcar el espacio perdido, a reconquistar los antes substraído. La gravilla esta vez no se va tan fácil, se ha clavado, a penetrado y se quedara bajo la piel, hasta que como agente extraño sea rechazada, sea marginada y expulsada hacia el exterior. No puede quedarse para siempre resguardada bajo la protección de mi mano, tiene que aceptar su condena a desaparecer, a convertirse en polvo, bajo un zapato, zapato de gravilla.

Please be nice



No me hagas sentir tan pequeña, y si lo haces protegeme primero, que ahora no se a donde agarrarme, que me voy de frente al suelo!
Que los hombres despiertan en las calles, sobre el suelo, pegados la asfalto.
Que los hombres mueren en las calles, sobre el suelo, pegados al asfalto.
Que los hombres duermen en las calles, sobre el suelo, pegados al asfalto.

tantantantantantan


Se esta acercando, pero yo no puedo ver, y eso me asusta, no puedo diferenciar la sombra del real, no puedo saber si me hara daño, y me lo hace y entonces sigo sin ver y espero, no puede ser verdad, se ha cometido un error, o demasiados, dicen algunos, no sigas por ahi que te vas a caer, pero como no hacer oidos sordos, si me creo invencible, si se que soy fuerte, caleidoscopio de formas y sensaciones, que se retuercen y se enrredan, al fin duele, pero se queda dentro, aqui donde no se ve, o yo no lo veo, en mi nuca, esperando como yo, quieto, silencioso, no te veo! no te oigo! pero como te siento, me acompañas, a todos lados, de viajero, de maleta, de carga, de descarga, asi no voy sola. Asi voy contigo.

Languida languidez



Flaca, casi invisible se mueve como suspiro, sin molestar, sin ser vista, se desplaza en zarandeo inapreciable, bella sin ser vista, real sin necesidad del reflejo, de la atención del ojo vecino que te ve, te convierte, te hace nacer, pero tu eres eterna, estarás ahí cuando nadie te mire, languida, en espera.

Voy a tener que salir a buscarte?


Y así me he ido quedando a la orilla. Abandonada de la palabra, llorando interminablemente como si del mar subiera el llanto, sin más signo de vida que el latir del corazón y el palpitar del tiempo en mis sienes, en la indestructible noche de la vida. Noche yo misma. María Zambrano

¿A quien le hablo? y ¿Quien me escucha? palabras ordenadas que cobran significado, pero no llegan a ningún oído, ninguno listo para entender y alzar la mano para sujetar las ganas, atraparlas y darles un sitio estático donde admirarlas. ¿Con quien hablo? anclame al suelo! Tu que no me estas escuchando, me voy a dejar pillar, no vas a tener que correr tras de mi, atrápame!

Zona acordonada




Estoy bajo una mole de dos toneladas, tengo el espacio justo de mi cuerpo, desde hace una hora las piernas se retuercen en calambres interminables, intentan moverse, se agitan y me estremecen en una sensación no descriptible.
Veo una rendija de luz que me alimenta, me da aire, me dice que no voy a cerrar los ojos y salir de debajo de esta mole, veo movimiento, lo siento se que están cerca, que podrían oírme si gritara, mi cabeza esta pegada al suelo, la tierra me araña la piel, mi piel que no sufre, se hunde en ella. también se mete en mi boca, me da sabor a lo nunca antes probado, el hierro, siempre me ha gustado el sabor de la sangre, pero tanta, el hierro, la tierra, se mezclan. Me uno al suelo, somos casi lo mismo, soy suelo, desaparezco. Grito? no hay fuerzas, creo que ciertamente me da pereza. En mi posición anclada, no necesito variar, la mole me protege, la mole me separa de lo que no sabe a hierro, de lo que sabe a desconcierto, lo no reconocible.

Invento mi nueva realidad, bajo una pared que me separa de lo puntiagudo, de lo afilado del paseo. Ahora estoy aliviada y asimilo con entusiasmo la eternidad adquirida bajo mi mole de dos toneladas.O quizás liviana y maleable, solo pestañear y erguirme de nuevo.

A las cosas simples las devora el tiempo


Revisar los lugares comunes, parte de la imagen y avanza hacia el concepto, recorriendo la espiral que forman las sensaciones al unirse, sin suprimirse, se suman, se colocan unas sobre otras.

Verano Asfaltado



Verano sin charcos, de asfalto reseco, sin gotas, no entran por mi nariz los sonidos de las olas, y los charcos, verano sin gotas, no hay mar, no hay horizonte, no hay linea que separe el cielo del asfalto, no hay gotas que mojen, que calen, el asfalto se reseca y se pega a mis chanklas, si es verano por que repiquetean si camino, pero no hay grillos, no hay mosquitos, no hay gotas de sudor, que esta todo seco, pero estan mis chanklas..... solo es verano si me muevo, si camino, si me quedo quieta vuelve a no ser.

¿Como ha ocurrido?


Y me encuentro llorando en medio de la calle, que calle tan grande.

Posición Horizontal


Fría, inerte, inalcanzable. Desgasta. Gastado recurso, imposible posición vertical, no puedes erguirte, no puedes caminar. Inerte, no avanzaras, y parada, estancada, no llegara la oportunidad. No.

Queda paciencia, queda ilusión, no. Queda la costumbre, acostumbrada a columpiarse sobre la incertidumbre, y de nuevo horizontal, mira, observa, el techo de la reconstrucción inalcanzable, pegada al suelo, unida a él por hilos que no son propios, impuestos por un mente insensata. Desgastada, sin ideas. Olvido involuntario. Se ve incapaz, limitada. Reducida a esperar.

Sacapuntas


Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal.
BORGES

No gravedad


¿Acaso te has dado cuenta que moverse no tiene sentido, sino huyes de algo? Huyo por eso me muevo, huyo del miedo a no encontrarte, a estar sola, por eso huyo, me muevo, me cambio de posición, y no encuentro, nada a lo que asirme.

No te conté nunca




Las cosas que tu no sabes, las cosas que vi cuando abrí los ojos. Las cosas.
Que circulan en mi cabeza redonda, que giran y giran, se mezclan y parte expulsadas por la fuerza centrifuga. Las cosas.

La suspensión voluntaria del acto de respirar.



APNEA

Baby you choose what you want to do!!!


La mayor distancia que puedo tomar como punto de partida, es la que me separa de mi mismo. Donde quiera que yo esté, la brújula que llevo dentro señala otro lugar. Henning Mankel

Profundidades (Henning Mankel)


Aún busco en mi interior abismos ignotos, profundidades todavía no medidas, oquedades inesperadas. Incluso en mi interior tengo que trazar un mapa en el que señalar una vía de navegación totalmente segura.

Movimiento


va y ven, baiben.

Cabeza vacia


Como cantaba aquel hombre, andar sin pensamiento, con la cabeza vacía.

Nada, que lo se y es peor eso, ser consciente de todo, no creerme una ilusa, que tras la ignorancia justifica sus actos, yo controlo mi propio movimiento, y no puedo evitar que gire a tu alrededor, circunferencia que he creado yo, a mi medida, he imaginado, he visto, he dibujado, he moldeado, de la nada hacia el todo, y yo con una sonrisa.

Cri,cri,cri


Y añoro, anhelo momentos que no he vivido, que no he compartido con nadie, pero sin embargo ahí están, en el hueco de la utopía, de la hipótesis, lo ocioso, lo lúdico. Se mezclan y me juegan una mala pasada, una broma que no me deja abrir los ojos y mirar.
Mierda y yo muero y se me olvida, con la facilidad, la sencillez, y pasa un día, y ya es mañana. No van a detenerse.